Cuatro ojos de lectura

Historias sin sentido. Pensamientos ilógicos. Palabras banales. Llenando vacíos.

martes, 8 de octubre de 2013

Un loco y un laberinto



Suelo escuchar, suelo leer y a veces, hasta suelo preguntarme porque toda la gente dice que conoce gente loca y/o que el/ella está loco.  ¿Qué es la locura? No sé,  pero lo que si sé es que yo no conocí ningún loco todavía.  Porque, el loco, no sabe donde está. No sabe quien es, no es coherente.  Yo conozco gente coherente, que no rompe esquemas, que no sale de su rutina y de su vida depresiva.  Porque una rutina es depresiva, a largo plazo.  Y la gente que yo conozco, incluyéndome, es rutinaria.  Ninguna locura les vi hacer, ninguna incoherencia les oí decir.   Por eso, me gustaría conocer a un loco/a.

Me gustaría, además que ese loco, no diga que está loco. Si no, que no lo sepa.  Que su locura me haga, nos haga, pensar que realmente no es cuerdo.  Me encantaría conocer a esa persona que me saqué de donde estoy y me muestre algo diferente a lo que ya conozco, a lo que ya soy, a lo que ya hago.  Que, con su locura o como se llame eso, me haga reír, me haga sentir miedo, me haga sentir incomodo, me lleve de aventuras y otras cosas más.  Me muestre cosas que no sabía que existían o simplemente me diga incoherencias.  
Hay que darse cuenta, que a este mundo le faltan locos.  Los locos no dicen que estan locos y los que conocen locos, no andan diciendo que los conocen.  Pues, si lo dijeran sería difícil no pensar que son normales.  ¿Dónde están los locos? ¡Adonde se metieron! ¿O será que son una raza en extinción? Quien sabe, lo cierto es que son difíciles de encontrar.  O por lo menos para mí, porque parece que para los demás es tan fácil como encontrar un edificio por la 25 de Mayo.    Basta de rutinas, basta de gente normal, necesitamos a quien nos sacuda la cabeza y nos muestre que la vida no es un circulo donde siempre volves a un mismo lugar, que nos muestre que la vida no es un cuadrado en el cual estás encerrado y no tenes salida.  Necesitamos que nos muestren que la vida es un laberinto con miles de formas divertidas, tristes, interesantes y hasta escalofriantes de llegar a la meta final.   Eso necesitamos,  un loco y un laberinto.  Si alguien conoce al loco o sabe donde está el laberinto, por favor que nos avise.

lunes, 7 de octubre de 2013

Carta de una Pared



¿Qué culpa tengo yo, de que no haya justicia? Por que razón yo siempre sufro las consecuencias de los vándalos que se expresan a través de mi.  Dios le dio a ellos la habilidad de razonar, hablar, moverse y muchas cosas más.  A mi, que sólo soy una creación del ser humano, Dios me dio la fortaleza de aguantar todo lo que venga.  Pero a veces estoy sensible,  y una cosa es que me pinte la cara y el cuerpo un artista.  Ese artista que me llena de colores y me pone algún que otro pintoresco dibujo que muy pocos entienden. O una que otra frase con letras inentendibles.  Pero que venga una banda y sin piedad maltrate mi cuerpo, no tiene sentido.

La culpa no la tengo yo.  Y no es la forma de expresarse porque yo no hablo por ustedes.  Vaya señor a pintar otras cosas, pinté un papel que a ellos los hicieron para ser escritos. Vaya pinte en otro lado, porque no va a haber justicia con sólo dañar mi ser.  Asi que le pido encarecidamente a usted y a todos: no soy un vocero, no pidan justicia, no pidan amor, no pidan perdón. Si quieren todo eso, usen la cabeza y luego ejecuten con la boca.  Desde ya, muchas gracias.

Atte: Una Pared.