Lafitá era un pueblo bastante chico, donde todas las personas se conocían. Eran de esos lugares poco usuales donde reinaba la paz y que, cuando te vas, extrañas. La gente te producía esa misma sensación, la amabilidad y la ternura reinaban en cada uno de ellos. Melodía me hizo conocer el pueblo para verificar si yo no había estado antes ahí o si no encontraba algo que me resultase familiar, lamentablemente todo era desconocido para mí.
Me tomé unos días de descanso en mi búsqueda para asentarme al pueblo y para que la gente confíe más en mí y pueda contarme con más detalle la historia de Lafitá. Pasaron dos semanas desde mi llegada, en las cuales, la relación con Melodía creció bastante. Me sentía muy bien a su lado, sentía que podía confiar en ella y sobre todo, el corazón duro que crié a fuerza de muertes, se iba ablandando. Empezamos por amigos y conocidos de ella sin éxito y terminamos en bares, librerías, comercios hablando con cada persona que cruzábamos. La historia sobre aquellos magos malignos era confusa y nadie sabía con exactitud como había sido.
Las semanas se hicieron meses y con la compañía de Melodía, mi soledad disminuyó y mi vida era más tranquila. Me hice de amigos, de vecinos, me rodee de gente buena y mi sed de venganza por momentos desaparecía sin embargo los sueños, no. Cada día eran más intensos. El fuego, la oscuridad, esos ojos azules, aquel hombre que mató a los Sinsé y la frase de Nora preguntándole “¿Acaso no te acuerdas de nosotros?”. Esos sueños me desesperaban y cada día eran más intensos, ya no podía aguantar. En una noche tranquila, me levanté asustado, por otro sueño más y decidí salir solo para calmar mi desesperación.
Recorrí las calles del lugar, el pueblo estaba muy tranquilo y vacío a la madrugada. Aproveché para admirar con más tranquilidad a este pueblo lleno de paz y tranquilidad que supo pasar por malos momentos y hasta estar lleno de maldad. Caminando distraído, o quizás por inercia, llegué a aquel Bosque donde todo había sucedido. Ese Bosque todavía tenía señales de las quemaduras de fuego mágico, que duran para siempre, un par de árboles ciados y sin hojas. Era el único lugar que desentonaba con el pueblo.
Caminé y caminé, recorriendo ese bosque, buscando alguna pista o simplemente algo que me dijera que estaba cerca de aquel mago de ojos azules. Me paré frente a un árbol raro y muy viejo. Estaba todo quemado y rasguñado, parecía que había sufrido mil batallas, presenciado mil hechos, vivido mil vidas. Me sentí atraído y me senté apoyado en él quedándome dormido. De repente estaba en el mismo árbol, rodeado de fuego con un niño adelante mío.
El fuego no me dejaba respirar, aquel niño sufría y se notaba muy cansado. Toda la gente lo odiaba, querían matarlo, a mi ni siquiera me veían, parecía invisible. Ese niño no podía ni moverse casi, el fuego era insoportable quemaba por dentro. No aguantaba más ni tampoco el niño, no sé porque presentía todo el dolor que sufría aquel niño, parecía que estábamos conectados. El fuego se intensificó, la gente se puso más furiosa y entre tanto alboroto escuché “Ese es el artefacto, destrúyanlo”. Miré al niño, él sacó algo de su bolsillo y antes de desaparecer se dio la vuelta y me sonrió.
Me desperté sentado en el mismo árbol, gracias a los gritos de Melodía. Pensó que algo malo me había pasado. ¿Qué hacía sentado en el árbol de los recuerdos? Me preguntó y le respondí que me quede dormido sin darme cuenta. ¿Y soñaste algo? No, no soñé nada, le mentí. Ya me parecía dijo ella, ese árbol ya no funciona, hace tiempo no recupera algún recuerdo como dice la historia, el último al que le brindo un recuerdo fue a mi padre. ¿Entonces este árbol recupera recuerdos? Le pregunté inocentemente. Si, pero como ya te dije, hace rato no funciona. Me tomó de la mano y nos fuimos caminando a buscar más pistas. El árbol de los recuerdos, aquel niño de ojos azules ¿Por qué sentí lo mismo que él?, ¿Por qué me sonrió? Será que yo soy el mago de ojos azules…
Nygma queda más confundido con las visiones que le brinda el mágico árbol de los recuerdos ... ¿Será él quien mató a los Sinsé? ¿Será el mago de ojos azules?
Atte: Javier Romero Ulic
Nygma queda más confundido con las visiones que le brinda el mágico árbol de los recuerdos ... ¿Será él quien mató a los Sinsé? ¿Será el mago de ojos azules?
Atte: Javier Romero Ulic

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